martes, 13 de septiembre de 2011

Soy/estoy; en tres.

Ahora mi entendimiento se acerca cada vez más al conocimiento sobre la idea de dios o deidad…   
En una de las lecturas analizadas en el taller de integración modular Los pliegues del tiempo: Kronos, Aión y Kairós Amanda Núñez  pude imaginarme como habría sido la concepción del tiempo en el mundo antiguo, de manera que creo que los seres humanos coexistían con pensamientos mucho más certeros de nuestro propio ser. En esta lectura, Amanda analiza tres deidades o dioses de la antigua Grecia para hacer énfasis a tres maneras de vivir en tiempo.
Según los griegos. kronos, Aión y Kairós son las tres deidades del tiempo: ellos entendían a  kronos como el tiempo que nace y muere, el tiempo que destruye. Da muerte a lo finito para ser él el infinito, es el tiempo entre la vida y la muerte. Se puede decir que su entendimiento de Aión de alguna manera resulta inverso. Aión para ellos es el tiempo de lo que no nace ni muere, el tiempo perfecto. El tiempo de la vida y el eterno retorno, el tiempo de la vida sin muerte. Kairós fue entendido como el momento oportuno, el instante y ocasión. El instante es un tiempo y un lugar, un espacio distinto del espacio. Es el tiempo de las artes. 
Estas tres deidades las entiendo como dimensiones en las que mi ser se desplaza a través de sensaciones y emociones, formando de esta manera mi estar. Para mí son faces en las cuales se desenvuelve mi tiempo <soy/estoy>. Cabe mencionar que comprendo al tiempo como la manera de ser y la forma en la que estoy siendo ser.
A mi parecer:
La dimensión del tiempo ¨Kronos¨ es aquella que acostumbramos a designar o medir. Por ejemplo; cuando nos decidimos a estudiar cierta carrera de principio a fin, o cuando organizamos una cita o fiesta a tal hora y lugar, en tal día y mes, etc. EL tiempo del antes y el después.
La dimensión del tiempo ¨Aión¨ es aquel tiempo en el que la tendencia a medirlo desaparece, es el  deseado a infinito. Por ejemplo; la satisfacción del sexo, de un masaje, de bailar, de hacer lo que te gusta o hasta el amor que se tiene a un ser querido. El tiempo del deseo y el placer. 
La dimensión del tiempo ¨Kairós¨ es el momento extraño y preciso, causante de acciones validas, acciones que son resultado de la intuición. Momento que no es racional sino irracional, momento en el que se acciona o contempla puramente. Tiempo puro, tiempo que pliega a los dos anteriores.  
 Creo que con un entendimiento ontológico más profundo y desarrollado que tengamos acerca de nuestra forma de vivir, nos elevaría de manera epistemológica hacia un funcionamiento más eficaz de nuestra mente. Es por esto que entiendo que los griegos basaron sus leyes sociales para vivir en estas tres formas de entendimiento, formas que ahora conocemos como deidades. Hablando de manera ontológica/epistemológica; formas en las que los seres humanos se entienden como seres y comprenden a otros seres. Y así de esta manera creaban leyes y conductas con para cierto desarrollo social.

martes, 6 de septiembre de 2011

¿La historia deriva al tiempo ó el tiempo deriva a la historia?

Se que el Tiempo no es lineal, ¿pero la historia que tenemos?

Hace ya varias décadas, ha existido la noción del tiempo como <tiempo lineal>. Debido al análisis que se centraba en convertir los estudios históricos en un encadenamiento de acontecimientos relacionados entre sí por obra de una <narración lineal>.
Según afirma Ivonne en el primer capítulo ¨Crisis de los enfoques historiográficos¨ este tipo de análisis fue básico para la construcción de las historias políticas, e influyo metodológicamente sobre otras áreas historiadas, desde luego la historia de arte no fue la excepción. Ivonne cita a figuras como Fernand Braudel  y pensadores como M. Foucault. Respaldándose en una teoría de Braudel: <Hay una multiplicidad de tiempos que coexisten y  los protagonistas  dejan de ser seres identificables para dar paso a entidades anónimas como las clases sociales o las mentalidades.> menciona que a la narración lineal le oponen la duración social. De manera que estos tiempos múltiples y contradictorios de la vida de los hombres que no son únicamente la sustancia del pasado, sino la materia de la vida social actual.  Ivonne piensa que la noción moderna <de lo nuevo como mejor, como valor en sí> es lo que hace crisis. Esto sobre la idea del progreso. Esa idea de un progreso sin interrupciones hacia una meta previsible, fue una propuesta moderna que mostro su ineficacia y legitimó la existencia de varias historias que acontecen en tiempos paralelos.
La noción central de la filosofía burguesa <la fe en el progreso> surge para oponerle la idea de catástrofe. Ivonne cita a  W. Benjamin ya que Benjamin afirma en un borrador: La catástrofe es el progreso y el progreso es la catástrofe.
En mi opinión. Entiendo que la narración lineal es una conceptualización del tiempo como tiempo lineal que desarrolla profunda ideología acerca <el vivir>, haciéndonos constantemente voltear al pasado y a el futuro para no estar en el presente; o sea que siempre estamos pensando en lo que se ha hecho y en lo que se hará, y a si mantenernos completamente en la necesidad de fe en el progreso. De esta manera pensamos en presente <que progresamos> cuando realmente ese progreso nuca llegara.
Esto lo puedo entender como el ideal que existe a través la utopía (espacio ideal) y la Heterotopia (espacio otro). Michel Foucault -De los espacios otros- “Des espaces autres”, Conferencia dicada en el Cercle. Como un heterotocronias (tiempos otros) <tiempo otro> en base al estructuralismo que como Foucault pensaba: es el esfuerzo por establecer, entre elementos repartidos a través del tiempo, un conjunto de relaciones que los hace parecer como yuxtapuestos, opuestos, implicados entre si, en suma, que los hace parecer como una especie de configuración; y a decir verdad, no se trata de negar el tiempo, sino de una manera de tratar lo que llamamos tiempo y lo que llamamos historia.

Aclarando esta idea acerca de cómo los latinoamericanos han comprendido el ideal del tiempo como un tiempo lineal, y han creado historia del arte en base a este concepto.  Ivonne menciona que no debe ser así. Aunque mayormente en lo que fueron  las décadas de los años 20´s a los años 50´s el tema de la dependencia era sustancial en las discusiones sobre lo latinoamericano. Después de lo que fueron 60´s a los 80´s afirma que las tendencias del arte latinoamericano eran políticas. Aclara que ahora debemos acercarnos a la realidad viva y presente sin remitirse a la simple repetición de algo conocido, sino volver a mirar esa realidad en un entorno urbano complejo, en una búsqueda que no trata de reivindicar nacionalismos exacerbados, sino de comprender la simultaneidad de temporalidades.